Báilame el agua. Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto. Sácame de quicio. Hazme sufrir. Ponme a secar como un trapo mojado. Lléname de vida. Líbrame de mi estigma. Llámame tonto. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora. No me arrastres,no me asustes. Vete lejos,pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Toca mis ojos. Nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos. Deja que te invite a un café,caliente,claro. Y sin azúcar... sin aliento.
martes, 22 de noviembre de 2011
No hace falta que me digaís eso de que perdeis la cabeza por eso de sus caderas.
abrazándonos en la habitación de un hotel deshabitada, bajo una manta que cubría el gran amor que nos unía. Sintiéndonos, amándonos, siendo uno, fieles a la felicidad del otro, con tu risa y mi risa, con tu aliento y mi aliento .Con miedo de que un centímetro que nos podamos mover nos separe, tu te das media vuelta, un poco dormido, yo pensando en que estro era lo que quería, estar entre tus brazos, contigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario